• ATE

    9 de agosto de 2019

    Opinión

    Por Silvia León

    Secretaria de Organización de ATE Nacional y de Género de la CTA Autónoma.

    Será Ley: A un año de la vigilia histórica

    Será Ley: A un año de la vigilia histórica

    Hace un año el Senado votó por el aborto clandestino. 38 senadores y senadoras son responsables de la muerte de mujeres y niñas, y de las infancias que son interrumpidas por la violación y la maternidad forzada, como consecuencia de la no aprobación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, elaborado y presentado por la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

    Son responsables de legitimar la clandestinidad del aborto, que produjo más muertes y consecuencias graves en mujeres y niñas, sobre las cuales ni siquiera contamos con cifras reales dado que los subregistros ocultan la magnitud de la ausencia de la ley.

    La hipocresía sostenida por responsables políticos, grupos, sectores y cultos fundamentalistas, ponen una barrera que limita el acceso a derechos igualitarios para que mujeres puedan decidir sobre sus cuerpos y deseos, donde la Educación Sexual Integral es obligatoria desde 2006, y sin embargo la mayoría de ellos, ellas y elles son privados de la información y la decisión sobre sus vidas.

    Esta hipocresía provoca también que cada tres horas, una niña de entre 10 y 14 años se convierta en madre, truncando con el derecho que tiene a gozar de su niñez. Produjo también el brutal padecimiento de la niña tucumana violada a la que el sistema de salud provincial no le garantizó oportunamente su legal derecho a la Interrupción Voluntaria del Embarazo y judicializó a los profesionales que accedieron a cumplir con la ley vigente y terminar con su largo suplicio.

    Produjo una brutal reducción en políticas públicas, y pérdidas de derechos como es el caso de la salud, la degradación de un ministerio esencial a rango de secretaría, produjo una brutal deducción presupuestaria en políticas públicas. Sin embargo, la marea verde no tiene vuelta atrás, seguimos construyendo un presente y un futuro de autonomía y equidad de género, sin violencias, sustentadas en estrategias organizativas en cada territorio y cada una de nuestras organizaciones, y fortaleciendo la construcción de nuestros derechos en instancias como la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

    Ese 8 de agosto fue y sigue siendo histórico, movilizadas y movilizades en todo el país, garantizando el autocuidado en una de las movilizaciones populares más grandes de la historia, mientras seguimos orgullosamente construyendo esa historia.

    Ese 8 de agosto desde la CTA Autónoma renovamos nuestra conducción en las urnas -como ayer en ATE, desde la Verde Anusate-, renovando además nuestro compromiso en la calle, desde la clase trabajadora, en la construcción de derechos para nuestro pueblo y de defensa de los derechos de mujeres y colectivo LGTTBIQ, para terminar con todo tipo de violencia y de limitaciones a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

    Ese 8 de agosto marcó a fuego en las y los jóvenes y niñas, que el triunfo está ahí a un paso, si construimos organización en la diversidad y el respeto, priorizando la lucha por los derechos por sobre las diferencias.

    Desde la CTA-A formamos parte de esa marea que crece, de la presentación por octava vez del Proyecto de Ley de la Campaña y, en el marco de las elecciones, le exigimos también a las y los candidatos el compromiso de que el aborto sea ley.

    A un año de esa jornada seguimos en lucha por más derechos, construyendo ámbitos de unidad en la acción con otras organizaciones y centrales sindicales; en tanto que en nuestra organización avanzamos en herramientas para terminar con todos los tipos de violencias.

    Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, seguiremos luchando en las calles.

    Educación sexual para decidir; anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

    Niñas, no madres.



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