• Neuquén

    16 de mayo de 2018

    Continúa el conflicto por atrasos en los sueldos de PIAP

    Luego de la reunión con el Ministro de Energía provincial los trabajadores ratificaron la continuidad de los reclamos

    El día de ayer los trabajadores de la Planta de Agua Pesada se reunieron con Alejandro Monteiro, Ministro de Energía de Neuquén,  director de ENSI (Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería) en representación del Estado Provincia. Exigen el pago de los haberes del mes de abril y la reactivación de la planta, paralizada desde mayo de 2017.

    El funcionario se comprometió a abonar una parte de lo adeudado de manera urgente y continuar gestiones para regularizar el pago total de los salarios correspondientes.

    Sin embargo, expreso que la provincia “no tienen posibilidad de destrabar el conflicto desde la gobernación, que está en manos de Nación, y que están haciendo toda la presión posible”, según explica Rubén Méndez, delegado de ATE en la planta.   

    Méndez dice, además, que la situación no solo afecta al conjunto de empleados de la planta, sino al desarrollo del país: "Más allá de lo que padecemos nosotros, el sector nuclear está totalmente afectado por las indefiniciones o falta de políticas de este gobierno".

    “al estar paralizado y no tener un horizonte de producción certero, está latente el temor a los despidos, en algún momento la empresa quiso aplicar un sistema de licencias forzadas, suspensiones encubiertas, pero lo frenamos”, amplía Méndez,  que además asegura que “si no nos pagan el sueldo es posible que quieran avanzar aún más en esta situación”.

    El funcionamiento de PIAP está vinculado al Plan Nuclear, al inicio de operaciones de la cuarta Central Nuclear, “pero el Gobierno Nacional aun no ha definido esa situación”.

    El conflicto:

    Hace un año, el Gobierno Nacional paralizó la planta de agua pesada que abastece a las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse.

    Los trabajadores de ATE de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) realizaron un corte durante los últimos días sobre la Ruta 22, a la altura del puente de Arroyito, en Neuquén.

    La empresa, que pertenece al Estado Nacional (49%) y al Estado Provincial (51%) está paralizada desde hace un año. Entonces, el Gobierno Nacional ordenó una parada técnica que no debía extenderse por más de dos o tres meses pero que nunca se revirtió. Además, la situación se agravó en enero, cuando las partidas de dinero para el pago de salarios y proveedores comenzaron a llegar con atraso.

    Esto afecta a los 459 trabajadores/as, entre convencionados y no convencionados, y a otros 700 trabajadores indirectos y proveedores. 


    Prensa ATE Nacional


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